Imaginad…


Imaginad por unos instantes que en un momento dado, todos y digo todos, todos, (liberales, fascistas, comunistas, anarquistas, conservadores, socialistas, neocons…) tuviéramos que crear una nueva sociedad. Una especie de juego de los SIMS, pero de verdad de la buena.

Todos partiendo del mismo nivel de riqueza, nadie tiene más que nadie, nadie tiene menos que nadie. Nadie tiene un amigo que tiene tal cosa o tal otra, nadie tiene más influencia que nadie.

¿cómo quisieramos que fuese la sanidad, la seguridad, las residencias donde vivir cuando seamos viejos?

¿cómo nos gustaría que se construyeran los caminos y carreteras que nos comunican con otras ciudades?

¿cómo iluminaríamos nuestras calles, cómo tratar los desechos del día a día?

Seguro que ante la duda de cómo vamos a evolucionar cada uno, la respuesta a todas cuantas preguntas se puedan formular sería: con unos buenos servicios públicos.

¿cómo pagaríamos esos buenos servicios públicos? pues contribuyendo todos en el pago de los mismos.

¿cómo se llenaría la hucha para pagar todo el gasto? pues con una recolecta de bienes entre todos, un crowfunding como gusta llamar ahora a eso de contribuir muchos con un mismo fin. Pongamos que le llamamos “impuestos”

Seguro que a todos, todos, todos, nos interesaría proteger esos servicios públicos para que nada ni nadie pueda eliminarlos y evitar cualquier pillaje.

Seguro que a todos, todos, todos, nos interesaría pagar igual que pagan nuestros iguales en nivel de renta. Y que si alguno despunta por arriba en ingresos, que pague un poco más. Y si alguno se queda rezagado en ingresos, que pague un poco menos.

Mientras todos fuésemos parecidos nos interesaría que las cosas fuesen así pues no sabes si vas a ir hacia arriba o hacia abajo.

Pero la realidad es que no todos partimos del mismo sitio.

#AsinaEs #yAsíTodo

Eliminar NOOBS de SD y dejar particiones Raspbian estandard en Raspberry Pi 4b


Aunque nunca he usado este blog para hablar de tecnología, siempre ha recogido mis reflexiones sobre política en general y alguna chorrada insustancial más.

Pero la #Covid_19 tiene estas cosas, que tanto tiempo confinados y haciendo una vida social casi nula, tienes que rellenar las horas del día. A unos les dio por la panadería, a otros por los juegos de mesa, a otros por los juegos digitales en distintas plataformas, ya sean consolas, ordenadores, móviles o tablets.

En mi caso les he dedicado tiempo a todas ellas y a alguna actividad más.

Navegando por la red di con un par de artículos que hablaban de la forma de eliminar la mayoría de la publicidad que entra en nuestros dispositivos dentro de nuestra red local. Estoy hablando de Pi-hole, un proyecto de código abierto creado por Jacob Salmela, que bloquea anuncios y rastreadores en Internet a nivel de red privada o local, diseñado para su uso en dispositivos sencillos y baratos como la Raspberry Pi, aunque también se puede usar en otras máquinas ejecutando Linux.

Pi-hole te permite bloquear la mayoría de anuncios publicitarios de aquellos sitios web que visites en los dispositivos (móviles, ordenadores, tablets, smarTV, TvBox…) conectados a tu router doméstico o profesional.

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Hay infinidad de páginas web y video tutoriales que enseñan como instalar Pi-hole de forma sencilla y que podéis encontrar fácilmente con una pequeña búsqueda en Google.

Así que compré una de estas maquinitas y aunque todavía se puede comprar modelos más sencillos y baratos (os dejo aquí el link a todos los modelos) me decidí por comprar la Raspberry Pi 4b de 4GB, pensando en que no se quede obsoleta en poco tiempo aún sabiendo que Pi-Hole funciona correctamente en desarrollos más antiguos. No la compré en el sitio oficial más que nada por el ansia de tenerla pronto en casa así es que me incliné por comprar este kit, que consta de la Raspberry Pi4b, una caja con ventilador, disipadores, tarjeta SD 64GB Kingston, fuente de alimentación con interruptor y 2 cables miniHDMI – HDMI , de una conocida web de ventas online.

¡¡¡ATENCIÓN!!!

Aunque seas novato como yo, te recomiendo que no instales Raspbian desde la tarjeta que te envía el vendedor.

No es que exista peligro alguno, al contrario, resulta muy sencillo esta primera puesta en marcha pero puede que luego tengas algún tipo de problema con el tiempo. Como me pasó a mi.

RECOMIENDO, usar Raspberry Pi Imager, la aplicación oficial para “quemar” las ISO,s con el S.O. Rasbian a vuestra tarjeta SD.

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El proceso es muy sencillo. Basta arrancar la aplicación Raspberry Pi Imager, seleccionar el S.O. que queráis instalar de las distintas opciones (yo elegí la primera, la que lleva software recomendado), a continuación seleccionar la tarjeta SD destino y darle a Write.

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La tarjeta SD que me envió el vendedor viene pre-cargada con lo necesario para arrancar. En mi caso venía con NOOBS pre-instalado y me facilitó mucho la tarea de poner en marcha mi RP4b.

Yo he estado funcionando perfectamente desde el día que la compré hasta que esta misma semana leí un artículo en el que me enteré que desde la última actualización de la EEPROM de la RP4b ya se podía arrancar desde cualquiera de los puertos USB de la Pi, siendo los dos USB 3.0 los preferentemente elegidos ya que su velocidad máxima teórica es de 5Gbps, muy cercana a la velocidad máxima teórica de los discos SSD SATA3 6Gbps, mientras que la de los dos puertos USB 2.0 es de 480 Mbps.

Arrancar la Pi4b desde la tarjeta SD viene a tardar entre el minuto y los dos minutos. En mi caso la SD Kingston me da una velocidad de escritura/lectura en torno al os 30MB/s. Con un pendrive USB3 rondará los 90/100MB/s igual que con un HD mecánico de 5.000RPM conectado a un adaptador USB 3.0. Pero con un disco SSD SATA3 montado en un adaptador USB 3.0 podemos llegar a la velocidad máxima de 480/500 MB/s, algo más de 10 veces más rápido que con la SD y mucho más fiable y duradero en el tiempo.

NOOBS funciona perfectamente, no es que quiera asustar a nadie, pero crea una tabla de particiones distinta a la que se crea con una instalación “normal” con Raspberry Pi Imager y, al menos a mi, me ha estado dando muchos problemas para poder arrancar desde USB. Muchos problemas, no. No he conseguido arrancar desde el USB con ningún dispositivo “clon” de mi SD con todas sus configuraciones actuales (Plex server, Zerotier, OpenVPN, Hyperion, Rclone, DDNS…)

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A la izquierda la tabla de particiones creada por NOOBS y a la derecha la tabla de particiones con una instalación normal con Raspberry Pi Imager. Como se puede ver, NOOBS crea una partición RECOVERY en Fat16, una partición Extendida y dentro de esta crea otras 3 particiones: SYSTEM, /boot, y / (o root), mientras que la instalación normal sólo crea las dos últimas y como particiones primarias.

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En esta imagen se puede ver la diferencia con el comando “df –h” desde una consola.

VAMOS AL TAJO.

Después de muchas pruebas intentando clonar particiones tanto desde raspbian (Gparted, KDE partition manager) como desde windows (Easeuso Partition Manager, Minitool Partition…) al final opté por hacerlo de forma manual y como soy un completo novato me costó lo que no está escrito. Aunque con Windows me defiendo bien, en Linux soy un pardillo total. Pero bueno, leyendo por aquí y por allí al final lo conseguí. Lo compartí en el grupo de Telegram de la Raspberry en castellano pues muchas dudas me las crearon allí y esas dudas me hicieron buscar el remedio en la red.

Como ya he dicho más arriba, Noobs crea hasta 5 particiones en la SD.

mmcblk0p1    fat16         RECOVERY     2.40 GiB
mmcblk0p2    extended                         57.08 GiB

Dentro de extended crea:

sin asignar                                              2.38 MiB
mmcblk0p5    ext4         SETTINGS       32.00 MiB
mmcblk0p6    fat32        boot               256.00 MiB
mmcblk0p7    ext4          root                 56.79 GiB

En la misma Pi4 he arrancado con mi tarjeta quemada  con NOOBS, en un adaptador USB he metido la tarjeta que quiero clonar.

Con Gparted borro la tarjeta destino y la reparticiono con dos particiones:

La primera exactamente con el mismo sistema de archivos y tamaño que /boot "mmcblk0p6", o sea fat32 y 256.00 MiB.

La segunda, que usará el resto de la tarjeta, como ext4.

Abro una sesión ssh y tras loguearme con user: pi y mi password:

Hago copia del contenido de /boot de la SD origen (mmcblk0p) al nuevo /boot en la SD destino (sda1)

sudo dd if=/dev/mmcblk0p6 of=/dev/sda1 bs=1M status=progress 

Creo la nueva partición Linux (sda2) para /root

sudo mkfs -t ext4 /dev/sda2

Monto la partición sda2 en /mnt

sudo mount -t ext4 /dev/sda2 /mnt

El siguiente paso es para matar el servicio "rclone" si lo estáis usando y evitar que rsync pudiera copiarlo.

sudo pkill rclone

Copio el sistema a /mnt

sudo rsync -ax –progress / /mnt

Edito /mnt/etc/fstab 

sudo nano /mnt/etc/fstab

Cambio donde dice "/boot" (mmcblk0p6) a mmcblk0p1 y donde "/" (mmcblk0p7) a mmcblk0p2

Ctrl+X – Sí – Sí

Desmonto /mnt

sudo umount /mnt

Monto /boot recien creado en /mnt

sudo mount -t vfat /dev/sda1 /mnt

Edito /mnt/cmdline.txt

sudo nano /mnt/cmdline.txt

Cambio root=/dev/mmcblk0p7 por root=/dev/mmcblk0p2

Desmonto /mnt y apago.

sudo umount /mnt

sudo shutdown now

Quito ambas tarjetas. Meto la clonada y a rular.
Espero que os sirva.

Los fachas y la desfachatez.


Marlaska justifica la visita de familiares a un preso de ETA y Cs reprocha el trato desigual con víctimas del Covid-19

El Ministro del Interior, Fernando Grande Marlasca cesó, acertada (en mi opinión) o desacertadamente, al general Pérez de los Cobos del cargo de libre designación que ocupaba por haber sido nombrado por aquel que ahora mismo le ha destituido.

Se trata de uno de esos muchos cargos denominados "de confianza" y se llaman así porque confías en aquel al que nombras a que ese alguien te ayude en tu cometido.

Todos los gobiernos democráticos han nombrado por libre designación a su personal de confianza, todos han cesado a cargos de confianza, ya sean puestos por anteriores gobiernos de su mismo color político o nombrados por políticos de otro partido. Hasta ahí todo normal.

Cuando esa confianza se pierde, es fácil, se cesa a la persona por pérdida de la confianza que motivo su nombramiento. Es legal y completamente democrático.

Como bien dice Ignacio Escolar entre otras cuestiones en este artículo, lo que resulta inaudito es que quienes ahora ponen el grito en en cielo, se desesperan y desgañitan pidiendo la dimisión del Ministro sean los mismos que durante sus gobiernos, nefastos añadiría yo, además de nombrar y cesar a quien les vino en gana sin reparar en formalismo alguno, también pagaron con fondos reservados del Ministerio del Interior que ocupaba Jorge Fernández Diaz:

  • un delincuente disfrazado de cura, o un cura disfrazado de delincuente (que ya no estoy seguro qué era qué antes), que secuestró a la familia de Bárcenas en su propia casa buscando un pendrive que creían que contenía las pruebas que incriminarían a los jerifaltes peperos. En el juicio está imputado el anterior número dos del Ministerio del Interior del PP.
  • sobornar al chófer de Bárcenas para controlar que este contara con pelos y señales la pasta que se pagaba en sobresueldos con el dinerito negro que iban recaudando Popular.
  • la policía política que investigaba a los rivales del Gobierno Popular, sobre todo partidos independentistas y a esos rojos bolivarianos de Podemos.
  • la condecoración por el mismísimo ex-Ministro del interior Jorge Fernández Díaz al mismísimo comisario Villarejo, el perejil de todas las salsas de la corrupción política y de las cloacas del estado. El mismo Ministro de Interior al que pillaron en una grabación, reconociendo que era tal el control político que tenían sobre la fiscalía que se le escapó un "La Fiscalía te lo afina".

Pero no sólo hubieron cosas que se pagaron con el dinero opaco de los Fondos Reservados, no. Esos mismos que ahora gritan con denuedo son los herederos políticos de aquellos que pagaron con dinero NEGRO, como el carbón, recibido de miles de "business", como les gusta llamar a los "emprendedores" al cobro de comisiones ilegales, las reformas de su sede en la cl. Genova, los que pagaron sueldo, chofer y secretaria a Bárcenas “ese señor al que usted se refiere”, aquel que "les estuvo robando durante años", o que desviaban donativos para la lucha contra ETA para pagar la reforma de su sede en Euskadi, o que desviaban a sus negros bolsillos Blasco y su cúpula con las ayudas a ONG y construcción del Hospital de Haití. O los milloncejos que "cayeron" con la visita del papa, tan religiosos ellos.

Pero bueno, todo esto pasa desapercibido porque mientras cargas las tintas contra un Ministro de Interior Socialista que ha destituido a alguien en el que ya no confía. Hablemos de lo que nos interesa a nosotros para que no se hable de lo que a nosotros no nos interesa que se hable.

En mi humilde opinión esto pasa por bisoñez y quiero creer por tener buenas intenciones. Porque quiero creer que Marlaska confiaba en él General en un principio.

Desde mi humilde opinión y tras leer todo lo ocurrido en Cataluña bajo la dirección de este mismo Pérez de los Cobos, donde los informes elaborados por sus colaboradores más cercanos, dejaban excesivas lagunas, explicaciones nada plausibles y miles y miles de dudas sobre el 100% de veracidad que sería exigible en unos informes importantísimos para dilucidar que ocurrió allí, Marlaska no debería haberlo designado como "personal de confianza".

No entraré en si considero válido o no el informe elaborado para la Juez Rodríguez Medel, ya se ha escrito y hablado mucho sobre esto. Para mi resulta una mera anécdota más, una arma más de las que están usando la derecha política, mediática y judicial en la guerra que han emprendido contra un gobierno surgido del voto de la ciudadanía, de un gobierno democrático como el que más y del que me siento muy orgulloso pero que ellos consideran ilegítimo, porque como es bien sabido el poder les pertenece, siempre, por designio divino.

Un gobierno que con apenas unos meses de vida se ha tenido que enfrentar a una de las mayores catástrofes sanitaria, social y económica de los últimos 100 años.

Un gobierno que se ha tenido que enfrentar a esta crisis, no ya en soledad, sino contra una de las oposiciones más cínicas, peligrosas e irresponsables de cuantas existen en los países democráticos de nuestro entorno.

Un gobierno del que, con muchos aciertos y también errores, me siento orgulloso. Muy orgulloso.